Como era de esperarse el presidente dio un discurso excelente. Con el carisma de Regan, el positivismo de FDR y el apoyo de los medios de comunicación Obama se gano la ovación del congreso, hasta parecía que había cortado rabo y oreja…
Lo que me llama la atención del discurso no fueron las promesas, todos los políticos sin importar la ideología prometen con la mejor de las intenciones, sino el cambio en de filosofía. Empleando algunos principios conservadores el Presidente busca conquistar varios obstáculos que afectan directamente al progreso del país. Clarifico que no debemos seguir gastando lo que no tenemos, la importancia de reducir el déficit y la urgencia reformar el sistema de salud. El resto de los temas como la reforma educativa, energía, infraestructura, etc. fue pura oratoria puesta en términos agradables (ósea puro relleno).
Después del discurso el gobernador Bobby Jindal de Louisiana tuvo la difícil tarea de responderle al Presidente como líder oposición. Aunque su respuesta tuvo puntos muy interesantes y validos, lo mas importante fue el recordatorio que Jindal nos hizo, “La fuerza de América no se encuentra en su gobierno, se encuentra en su gente” principio que esta generación ha cambiado por tener iphones y flat screens.
Al Presidente no se le ha olvidado que fue electo por razones estrictamente económicas. Anoche vimos la esencia de América, Obama y Jindal, ambos hijos de inmigrantes, ambos minorías, con ideologías opuestas y retos en común.
Lo triste de la noche fue ver como muchos medios sufren de una crisis ética más fea que los juegos de la selección mexicana. Hubo “periodistas” que nomás les falto sacar al presidente en hombros…



